Navegante

29-04-2009 09:07:39

Un barco, un texto y un desafío


En nuestra última entrega sobre la Clase J, antes de comentar la buena vida de los armadores británicos, habíamos pasado de puntillas por la importante victoria de la goleta “América” en aguas británicas, ahora es el momento de prestarle algo más de atención.

 

Con motivo de la primera Exposición Internacional celebrada en Londres en 1851, feria destinada a dar a conocer los principales avances mundiales en investigación y tecnología, el gobierno inglés pretendía mostrar la supremacía económica e industrial del Imperio Británico.

 

El Cristal Palace: sede de Londres 1851 

 

Cartel anunciador de la regataTratando de demostrar también su hegemonía en el mar, dentro de los actos de la exposición se fijó una regata para el 22 de agosto, cuyo ganador recibiría un aguamanil de plata valorado en 100 guineas de oro. Los ingleses, por cortesía, invitaron a participar a un barco extranjero, la goleta “América”, proveniente del recién nacido club de vela de Nueva York (NYYC). 

 

La Jarra de las 100 Guineas

 

 

 

 

 

 

 

El trofeo, diseñado en 1848 por el joyero oficial de la casa real Robert Garrard, había sido adquirido en Londres por el marqués de Anglesey, que lo donó al Real Escuadrón de Yates, club que organizó la regata y aportó el trofeo.

La competición, como ya hemos comentado, consistía en dar una vuelta alrededor de la isla de Wight, en el Canal de la Mancha.

Tras una salida lenta, el barco estadounidense comenzó a rebasar uno a uno a todos sus competidores británicos, aunque realmente no existe acuerdo unánime en su número: catorce, quince, diecisiete…  

En un momento de la regata, la reina Victoria I del Reino Unido, la que daría nombre a la época victoriana y la encargada de entregar ese primer trofeo, preguntó: "¿Quién va primero?", a lo que le contestaron: "La América, Majestad", "¿Y segundo?", inquirió la reina, "Majestad, ¡no hay segundo!", fue la respuesta.

 

Visita de la reina Victoria ILa reina, al día siguiente (según otros, tres días más tarde), relataba en su diario personal: a las 17 horas bajamos (desde el castilo de Osborne) con las damas y caballeros al muelle, donde nos subimos a bordo de la lancha y luego embarcamos en la America, que la habían traído hasta allí para que pudiésemos verla. Es preciosa...”

 

Algún tiempo después, el honorable coronel Peel mostró su asombro en el parlamento británico porque la derrota ante los ojos de la reina Victoria no hubiese sido evocada. "La victoria del América", dijo, "es una auténtica humillación. Es necesario que, de ahora en adelante, todos aquellos que sienten las glorias de Inglaterra trabajen para reconquistar, cueste lo que cueste, los perdidos laureles. Estamos acostumbrados a pensar que Britannia reina sobre los mares. ¿En qué pensaba la diosa el día de esa triste derrota?". 

 

En esta viñeta humorística de la época los americanos se jactan de haber obtenido importantes premios en la Great Exibition de Londres, entre los que se puede ver la goleta América.

 

Caricatura americana de la época

 

Lógicamente entenderán que estas dos pequeñas historias bastan para reflejar perfectamente la magnitud de esa rivalidad y su importancia para la historia de la vela. Con una herencia y tradición que se remonta por tanto al año 1851, la America's Cup, tomando el nombre de aquella goleta victoriosa, se conoce por ser el trofeo deportivo más antiguo del mundo y uno de los más difíciles de ganar (solamente tres naciones además de Estados Unidos han conseguido apropiársela: Australia, Nueva Zelanda y Suiza). Hay que tener en cuenta que los primeros Juegos Olímpicos modernos se celebraron en 1896 y la Copa América ¡ya tenía 45 años!

 

Desde aquel momento, la Copa dejó de ser una competición a vela y pasó a convertirse en todo un símbolo del triunfo del nuevo mundo sobre el Imperio Británico, potencia de la época, y dejando en evidencia el imperialismo de la marina británica sobre el resto del mundo.

 

Los 14 tripulantes del “América” fueron recibidos en Estados Unidos como auténticos héroes y seis años más tarde, el trofeo fue donado por su armador, John Stevens, al Club de Yates de Nueva York, del que fue su primer comodoro.

 

Deed of GiftEn el documento fundacional de la America´s Cup, el “Deed of Gift”, se declaraba: “Donamos el trofeo (al New York Yacht Club y en régimen de fideicomiso) con la condición de que se preserve como un desafío perpetuo y amistoso entre naciones”, y que poseerá el que gane hasta la siguiente edición y donde las embarcaciones de cualquier país podrán retar al defensor. Este texto, con algunas modificaciones introducidas en los años 1956 y 1985 por el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, es el reglamento básico que rige la competición todavía hoy.

 

Aquella bonita declaración de intenciones choca frontalmente con la leyenda que contaba que el lugar destinado al trofeo en el selecto club neoyorkino sería ocupado por la cabeza del que lo perdiera.

 

Sólo harían falta 132 años y 25 desafíos para ser testigos de tal "decapitación" y arrebatarle la jarra de las cien guineas a un barco estadounidense, hecho que se produjo en 1983, cuando Dennis Conner pasó a la historia por ser el primer perdedor estadounidense de un desafío a manos del barco australiano “Australia II”, aunque en su favor diremos que tan solo tardó 4 años en devolverlo a las vitrinas donde tradicionalmente se había encontrado expuesto.

 

Uno de los principios más importantes de dicho texto fundacional es que el Club de Yates que se lleve la Copa establecerá las reglas y la organización de la competición. De este modo se convierte en una proeza para un club desafiante amenazar al Defender.

 

La búsqueda de la victoria en esta competición, más allá del mero trofeo, ha contribuido a la mejora permanente en el diseño e innovación de los yates de regatas, alcanzando en los años 30 del pasado siglo su máximo esplendor, lo que permite considerar a este periodo como la edad de oro de la vela de regatas.


Trackbacks

Trackback URL para este post

Comentarios


Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009