Navegante

28-03-2008 10:10:46

"The Endurance": el final


Mantendiéndose entretenidos

Shackelton era un experto en mantener motivada a su tripulación. Cada día les intentaba mantener ocupados, con distintas tareas, en una rutina de trabajo que les restara tiempo para pensar y evitara el aburrimiento. Mi interior albergaba a aquellos hombres que, en unas condiciones extremas, eran capaces de reunirse al calor de la lumbre a cantar, a jugar, a contar historias.

 

Perros en la cubierta¡Vaya perros!

 

 

El capitán también se encargaba de cuidar y mantener en forma, con ejercicios y paseos diarios, a los 68 perros que viajaban con nosotros en cubierta. Las travesías por el hielo en trineo eran muy frecuentes.

 

 

 

 

 

 

El barco en la inmensidad del hielo

Los días iban pasando y, poco a poco, las actividades a bordo se fueron reduciendo. Después de una excursión nocturna en trineo uno de los expedicionarios tuvo la impresión de haber estado marchando por la superficie lunar. En agosto de 1915 un miembro de la tripulación escribe: “nuestra posición se volvió realmente peligrosa. Los grandes bloques de hielo se desplazan chocando unos contra otros con el deseo de arrojar su potencia contra nosotros”.

 

 

 

Bloques de hieloCreían que en el verano podríamos salir de aquella incómoda situación. Pero al irse rompiendo el hielo y producirse el desplazamiento de los grandes témpanos que llegaban a montarse unos sobre otros, empecé a ser apretado por esas grandes tenazas de agua de mar congelado y, cuando ya me sostenían con firmeza, en cinco segundos el empuje del hielo me hizo escorar 20º a babor. Tras una pequeña pausa, llegó a los 30º. En mi interior todas las cosas volaron por los aires.

Escorado hacia baborA finales de septiembre no puedo evitar rugir por la poderosa presión de las masas heladas que amenazaban con aplastarme. El domingo 23 de octubre de 1915 entré en un estado crítico. La posición era 69º 11' Sur, 51º 5' Oeste. A las 18:45 gemí, mi costado de estribor empezó a doblarse peligrosamente, el entablado crujió y parte de mi columna vertebral, las cuadernas de popa, partió; inmediatamente se formó una vía de agua que me inundaba por dentro. Las bombas de achique comenzaron a trabajar a las ocho de la tarde. 

Aprisionado por el hieloEl miércoles 27 de octubre Shackleton escribió: "La posición era 69º 5' Sur, 51º 30' Oeste. La temperatura -8,5º F. Soplaba una mansa brisa del Sur, y el sol brillaba en un claro cielo. Después de largos meses de ansiedad y tensión incesante, después de tiempos de grandes ambiciones, y tiempos de negras perspectivas; hemos decidido abandonar la nave, que está siendo aplastada, más allá de cualquier posibilidad de ser recuperada. Estamos vivos, tenemos provisiones y equipo para empezar la tarea que tenemos por delante, la de llegar a tierra con todos los hombres de la expedición. Está siendo duro tener que escribir esto".

 

Había flotado por lo menos 1.186 millas, y me encontraba a 346 de la isla Paulet, el punto más cercano donde había alguna posibilidad de hallar comida y refugio. A las 5 de la tarde, Shackleton mandó bajar al hielo los tres botes de salvamento, abrigos, aceite, combustible y los trineos.

 

Abandonando el barcoDespués de 281 días seguía prisionero de los hielos y ahora tenía que despedirme de mis hermanos pequeños, que llevaban el nombre de los tres mecenas de la expedición: James Key Caird, Dudley Docker y Janet Stancomb-Wills. Los 28 hombres montaron cerca de mí cinco tiendas, un campamento improvisado que llamaron Campamento Océano, pero tuvieron que alejarse rápidamente de mí, a una prudente distancia, porque el hielo comenzó a resquebrajarse bajo sus pies.

 

Hurley ante la proa del EnduranceHurley en la verga mayorJames Francis Hurley, el fotógrafo de la expedición, había realizado a lo largo del año unas 500 placas de vidrio que reveló en el laboratorio instalado al lado de la caldera, de tal manera que pudiera lograr una temperatura aceptable para los químicos. Para protegerlas, las había guardado en latas que luego selló herméticamente con estaño y que albergué en un estante cuando antes de ser abandonado.Unos días más tarde, dos marineros volvieron a visitarme, pues habían sido enviados a buscar alimentos y se habían topado con aquellas latas con los negativos. El agua ya me había cubierto la caseta del timón hasta un metro de altura, pero decidieron sumergirse en el agua helada hasta la cintura. Querían darle a Hurley una sorpresa con aquel preciado obsequio. Y por supuesto que lo lograron.

Hundiéndome ante la mirada de los perros

 

 

El 21 de noviembre de 1915, levanté la popa y desaparecí bajo el hielo, yendo a descansar al fondo del Mar de Weddell. Según me cuentan, el comandante Worsley escribió en su diario: "Shackleton me dijo: Es el fin de nuestro pobre barco... hay que abandonarlo. Yo no le respondí, pero miré los entablados entreabiertos por donde entraba el agua que se precipitaba como una catarata en el interior."

 

 

 

 

Mi tripulaciónAquí termina mi historia, sin embargo la odisea de Shackleton y el resto de la tripulación todavía tendría que escribir algunas páginas de gloria más en lo que se convertiría en el mayor desafío del hombre frente a la adversidad. Él y sus hombres se refugiaron con los botes en la isla Elefante, en las Shetland del Sur, después de una travesía heroica por las pésimas condiciones climáticas que tuvieron que soportar.

Arrastrando el James CairdDejó en la isla a 22 hombres y, junto con otros cinco, a bordo del bote James Caird, consiguió atravesar el mar de Weddell y alcanzar las islas Georgias del Sur en busca de ayuda, en un viaje lleno de penalidades y de constante riesgo para sus vidas que no finalizó con su arribada a tierra, pues debieron atravesar los glaciares que cubren la isla soportando inmenso cansancio, sueño y temperaturas extremas, antes de conseguir contactar con el personal de la estación ballenera. Mediante un barco de rescate se dirigieron a la isla Elefante y pudieron recoger a los 22 marineros restantes sanos y salvos.

 
Fechas de mi viaje

 Uno de aquellos hombres comentaría años más tarde: “Para la dirección científica, denme a Scott; para un viaje rápido y eficaz a Amundsen, pero cuando estén en una circunstancia desesperada, cuando parezca que ya no existe salida, arrodíllense y recen para que venga Shackelton”.  

Para saber más:

 

Exposición de La Caixa:

http://obrasocial.caixacatalunya.es/osocial/idiomes/2/fitxers/cultura/shackleton/index.html

Vídeos de mi vida:

http://www.pbs.org/wgbh/nova/shackleton/1914/odysseyqt.html

(imágenes reales)

http://main.wgbh.org/imax/shackleton/popup.html

(imágenes reales y recreaciones)

Documental:

http://movies.yahoo.com/shop?d=hp&cf=prev&id=1808403906&intl=us

Serie de Tv:

http://imdb.com/title/tt0272839/

Juegos:

http://www.aetv.com/tv/shows/shackleton/maingame_final.html

Historia para niños:

http://www.salariya.com/web_books/explorer/

Merchandising:

http://www.endurancedesigns.com/home.shtml

 

Trackbacks

Trackback URL para este post

Comentarios


Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009